martes, 6 de diciembre de 2016

Noche de concierto

Hoy, por primera vez en cinco años, he vuelto a un concierto de Ismael Serrano. 

Qué decir que no se haya dicho ya. Ha empezado tocando "Las cuatro y diez", de Aute, y a esas alturas yo ya estaba llorando. Luego ha tocado una canción "muy bonita", que ha resultado ser el "Ojalá" de Silvio. Y algunas nuevas y otras viejas. Y fábulas e historias que me han vuelto a emocionar. Risas, y más lágrimas.
Pero no son malas. Le he estado dando muchas vueltas y al final he decidido llamarlas "lágrimas de cementerio". Son esas lágrimas que derramo cuando voy al cementerio a ver a mis abuelos. No son malas, no estoy desconsolada, no necesito ningún hombro sobre el que apoyarme. Solo siento una gran variedad de emociones, y lloro. Pero no pasa nada, solo es una forma de expresarlas. Pues estas, igual. 

Finalmente vuelvo a casa, caminando pues ya no hay autobuses. Valencia a las tres de la mañana tiene un nosequé-quéseyo que siempre me ha gustado. La noche está tranquila, solo me paran unas chicas borrachas para preguntarme a cuál de las discotecas de las que tienen flyers deberían ir. Les aconsejo una al azar y sigo mi camino. Y a la altura de Pont de Fusta, recuerdo que hay algo que llevo tiempo queriendo hacer pero no veía el momento. Es que normalmente cuando paso por aquí son las seis de la tarde, y si empezara a hacer fotos a las estatuas la gente me miraría como una loca psicópata. Pero el caso es que ahora estoy sola y no pasa nadie, así que lo hago.

Hace algún tiempo remodelaron Pont de Fusta para hacer una parte peatonal. Y el caso es que en la entrada, si vienes del centro, hay dos esfinges que custodian tu paso. Siempre que paso por delante, que es casi todos los días cuando vuelvo del trabajo, pienso en "La Historia Interminable", y en concreto en el pasaje en que Atreyu viaja al Oráculo del Sur a preguntarle cómo acabar con la Nada. La primera prueba para llegar al Oráculo son dos esfinges que... bueno, copio aquí el fragmento en que el gnomo Énguivuck se lo explica.


-La primera, la Puerta del Gran Enigma, es la que has visto con mi catalejo. Con las dos esfinges. Esa puerta está siempre abierta... como es lógico. No tiene batientes. Sin embargo, nadie puede pasar por ella, salvo si... -Énguivuck levantó en el aire un minúsculo dedo índice-, salvo si las esfinges cierran los ojos. la mirada de una esfinge es algo totalmente distinto de la mirada de cualquier otro ser. Nosotros y todos los demás seres percibimos algo con la mirada. Vemos el mundo. Pero una esfinge no ve nada; en cierto sentido, es ciega. En cambio, sus ojos transmiten algo. ¿Y qué transmiten sus ojos? Todos los enigmas del mundo. Por eso las esfinges se miran mutuamente. Porque la mirada de una esfinge solo puede soportarla otra esfinge. ¡Y puedes figurarte lo que le ocurre a quien se atreve a interferir en el intercambio de miradas entre las do! Se queda petrificado y no puede moverse hasta haber resuelto los enigmas del mundo. 

Me gusta pensar que cada vez que cruzo este puente, las esfinges cierran los ojos. Que por alguna razón consideran que debería pasar y me lo permiten.

Bueno es muy tarde, y aquí estoy yo, divagando. Pero por hoy, me lo puedo permitir. Tengo más cosas que contar, pero ya es tarde. Será en otro momento y en otra ocasión.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Non playable character

People are strange when you're a stranger 
Faces look ugly when you're alone Women seem wicked when you're unwanted Streets are uneven when you're down When you're strange Faces come out of the rain When you're strange No one remembers your name When you're strange

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Hay veces en las que me siento como un NPC. Soy la persona de la agencia que te manda a alguien a reparar la persiana, que te envía el documento que necesitas para el visado, o la que le dice a tu compañera de piso que deje de poner el aire acondicionado porque va a llegar un facturón.

Tengo unas opciones de diálogo limitadas que van desde "estas son las llaves de tu piso" a "te puedes ir pero que sepas que no te vamos a devolver la fianza".

A veces tengo más interacción social con los PJs, hablamos de Valencia, del calor, del transporte público. De España y sus extraños horarios. Me regalan cosas, me traen galletas de Francia, monederos de Perú, llaveros de Tailandia. Pero sigo siendo un NPC, al otro lado del ordenador, del escritorio o cambiando una bombilla en tu piso. Hay una partida ahí fuera que se está jugando, y me he quedado fuera del tablero. Los desarrolladores olvidaron ponerme en la versión definitiva, solo llegué a ser PJ durante la beta.

En fin, otra de esas tardes donde la lluvia cae en soledad. Días tristes, grises y opacos que uno omite en su biografía.

martes, 22 de noviembre de 2016

Norwegian wood



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Así que aquí estoy, otra tarde, escuchando a The Beatles.

Creo que últimamente se me ha vuelto a ir la pinza. Pero, ey, es bonito soñar. Y gratis, además.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Lo venidero

Estoy perdido por saber que estando vivo
se me van los sin motivos
y me agarro a tu pared
sigo esclavo de la estúpida paciencia
voy descolgando alfileres, alfileres de tender
que reflejan un ayer
que me separa del centro
un memoria y momento
un remedio pa´mi ser.

Sabemos del suelo de marte
de mil conservantes,
los chinos fabrican robots
pero no sabemos si es sangre o es cielo
si esto es verdadero,
si existe un lucero
que alumbra sincero
los pasos descalzos de lo venidero

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Hoy es uno de esos días en los que la realidad me supera, me siento sin hacer nada y contemplo viejas y nuevas imágenes y tengo sueños en los que duermo.

Dentro de poco acabará el año y empezarán nuevas promesas y horizontes. ¿Qué me deparará el futuro?

lunes, 14 de noviembre de 2016

Casi tres

Ya ha empezado esa cuenta atrás. Cada día que pasa es un día menos con mi edad empezando por un 2 y acercándose peligrosamente al 3. Me vuelvo a autodesear un feliz no cumpleaños.
No está tan mal. Como decía Ismael Serrano, "tantas cosas seguirán pasando que quizá las cosas no nos cambien tanto". Y es que los árboles del parque siguen creciendo, la ciudad sigue devorando vidas y sigo olvidándome las llaves al salir de casa. Quizá ya no cerremos tantos bares, pero podemos pasar las noches jugando a derrotar primigenios o ayudando a invocarlos. 

Pero bueh, no está tan mal cumplir años. Otra sobrina se está gestando en estos momentos, y con suerte nacerá también un 13, de febrero en ese caso. Ellas se harán mayor a la vez que nosotros, y estaremos ahí para aprender todo lo que vengan a enseñarnos.

Cada día el mundo amanece...

viernes, 4 de noviembre de 2016

Momentos

I wish I could stay in this moment forever. I guess I actually can now, but then it wouldn’t be a moment. Max Caufield "Life is strange"

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La vida son solo momentos. Ya lo dijo Wen "El eternamente sorprendido", el pasado pasó y el futuro aún no existe, solo tenemos el ahora. Saltando de momento en momento, olvidando selectivamente dónde fueron a parar las llaves o si dejaste cerrada la puerta del salón. Del metro al tren, del trabajo a casa. Si no lo apuntas o lo fotografías, no existe.
Supongo que por eso sigo escribiendo en mi memoria virtual. Para recordar momentos, de un pasado que ya no se si existe pero que me ayuda a tener un futuro.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Nada especial



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Nada especial, tiras de piel 
estrofas de una canción. 
Eso eres tú, eso soy yo,
estrofas de una canción. 

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Jueves de depresión postvacacional. Recuerdo esta vieja balada de Rosendo y algo pega golpecitos en mi pecho. Aunque si he de apostar, apuesto por el rock & roll...

He conseguido sacar una hora y media semanal para escribir. El taller de escritura creativa del Bruixes es una excusa para volver a ser yo y a recordar qué era lo que me hacía poner por escrito mis pensamientos. Es casi como aprender a hablar de nuevo, mi imaginación está oxidada, leo antiguos relatos y me parece increíble que yo escribiera eso. Pero me pongo y poco a poco salen textos nuevos, que siempre tienen algo de viejo y algo de prestado. 

Y así transcurre la vida, entre trabajo, clases de francés, escribir, ir a la piscina y leer cómics de Batman. No va mal. Nada especial.